Julio del 2001

 

 

M.V.Z Azael Avila González

Los platys pertenecen a la familia Poeciliidae, que comprende algunos de los peces más populares en los acuarios. La mayoría con colores muy vistosos y de actividad muy intensa, cualidades que sumadas a su pacífico comportamiento, hacen del platy uno de los peces preferidos por infinidad de aficionados.


Familia Poeciliidae

Talla machos 5; hembras 7 cm

Longevidad 2 años

Comportamiento Pacífico

Asociación con su especie Grupo

Reproducción Ovovivíparo

Alimentación Omnívoro

Temperatura 18°C ­ 25°C

pH 7.2 ­ 8.2

Dureza 10 ­ 25 DH

Acuario 60 litros

Región que habita
dentro del acuario Todas

Iluminación Intensa

Dificultad Media


El nombre científico del platy es Xiphophorus maculatus y es probable encontrar los siguientes sinónimos: Platypoecilus maculatus, P. nigra, P. pulcra, P. rubra, Poecilia maculata. El origen geográfico es México, Guatemala y las aguas septentrionales de Honduras.


El platy se caracteriza por tener el perfil del vientre más convexo que el dorso, la aleta dorsal es grande y posee de 10 a 12 radios espinosos. Los colores típicos de su cuerpo son combinaciones de tonos amarillento, anaranjado, verdoso o azulado y poseen un dibujo irregular formando unos puntos negros. La aleta caudal suele ser anaranjada o rojiza, mientras que el resto de las aletas son de un tono verde amarillento. Su región ventral puede ser plateada o dorada. Existen varios híbridos logrados en los acuarios, así como muy diversas variedades de color.

A estos especimenes se les puede mantener en un acuario de al menos 10 galones, provisto de iluminación intensa, y densa vegetación. El agua debe ser de dureza media y ligeramente alcalina, muchos platys agradecen la adición de pequeñas cantidades de sal para acuarios marinos, alrededor de 0.5 a 1 gramo por litro.

El platy es un pez voraz, omnívoro, que acepta una gran variedad de alimentos. Acepta gusanos, crustáceos, insectos, materia vegetal, comida desecada, hojuelas. Lo ideal es ir alternando los distintos tipos de alimentos.

Los machos son más pequeños (5 cm) y tienen una mayor coloración. En el macho, la aleta anal se ha transformado en un órgano copulador llamado gonopodio. Las hembras son más grandes (7 cm) y tienen una coloración menos intensa.
Su forma de reproducción es un milagro de la adaptación. Estos peces nacen perfectamente formados y no pasan por la fase de embrión dentro de un huevo en el exterior. De esta forma, reducen al mínimo el riesgo de que los huevecillos sean devorados por los depredadores.


La reproducción se puede realizar en un acuario comunitario, ya que esta se lleva acabo con mucha facilidad y es un pez muy prolífico. Los platys son peces ovovivíparos, la hembra pare alevines ya formados y autosuficientes. Recién nacido, sólo tarda unos instantes para buscar refugio, nadando como todo un experto. La naturaleza les ha dotado de independencia desde el primer día de vida lo que les pone a salvo de muchos depredadores.

Es recomendable que el acuario de reproducción se prepare con una zona lateral con mayor vegetación, donde la hembra pueda resguardarse del resto de los peces y los alevines puedan esconderse. La temperatura recomendada es de 23 a 27 °C.
La reproducción de los platys se realiza de la siguiente manera: el macho exhibe sus aletas y realiza un cortejo ante la hembra. Si la hembra está receptiva, se detendrá y se quedará quieta por algunos segundos, esto permitirá la cópula y la transmisión de los espermatozoides por medio de los espermatóforos (paquete donde van los espermatozoides). En el momento del parto, la hembra se retira a un lugar apartado donde pueda refugiarse y allí pare. Los platys incluida su madre, tienden a comerse sus crías. Las hembras próximas al parto se caracterizan por sus vientres de gran tamaño y una extensa mancha negra en la zona ventral-anal. Dependiendo del tamaño de la hembra, ésta parirá de 20 a 150 alevines vivos durante un periodo de varios días. Los alevines no son exigentes en su alimentación puesto que aceptan de buena gana hojuelas trituradas. Los alevines pueden alcanzar su madurez sexual pasados los 6 a 8 meses.